Review escrita por Josep-Bernat Martínez
Scribble Defense es un juego raro y que me provoca sentimientos contradictorios. Está enmarcado en el subgénero de los Tower Defense (una variación de la estrategia en tiempo real) aunque presenta particularidades que lo hacen desmarcase de otros juegos de este tipo existentes en el mercado.

"La estética no se parece a nada que hayamos visto antes"
El género de los Tower Defense consiste en evitar que las unidades enemigas lleguen desde un punto de inicio a nuestras bases, evitando así que estas se destruyan. Para ello disponemos de “torres”, elementos que ponemos en el mapa para evitar que los enemigos lleguen a destino. Cada enemigo y cada una de nuestras unidades tienes sus propias habilidades y nivel de vida, teniendo que adaptarnos a los diferentes enemigos.
Scribble Defense es un juego raro y que me provoca sentimientos contradictorios. Está enmarcado en el subgénero de los Tower Defense (una variación de la estrategia en tiempo real) aunque presenta particularidades que lo hacen desmarcase de otros juegos de este tipo existentes en el mercado.

"La estética no se parece a nada que hayamos visto antes"
El género de los Tower Defense consiste en evitar que las unidades enemigas lleguen desde un punto de inicio a nuestras bases, evitando así que estas se destruyan. Para ello disponemos de “torres”, elementos que ponemos en el mapa para evitar que los enemigos lleguen a destino. Cada enemigo y cada una de nuestras unidades tienes sus propias habilidades y nivel de vida, teniendo que adaptarnos a los diferentes enemigos.
Argumento:
Ejercemos el papel del “Scribble Meister”, un “ente” defensor de los “Scribbles”. Los “Scrawls” están atacando a nuestros protegidos, y vive dios que no podemos permitirlo. Como “Scribble Meister” tendremos la habilidad de poder crear torres de ataque o de modificación de terreno en la pantalla, para evitar que los enemigos lleguen a nuestras posiciones y nos exterminen.
Ejercemos el papel del “Scribble Meister”, un “ente” defensor de los “Scribbles”. Los “Scrawls” están atacando a nuestros protegidos, y vive dios que no podemos permitirlo. Como “Scribble Meister” tendremos la habilidad de poder crear torres de ataque o de modificación de terreno en la pantalla, para evitar que los enemigos lleguen a nuestras posiciones y nos exterminen.
El argumento es un pura convencionalismo para dar sentido o rumbo al porqué de todo lo que ocurre en la pantalla. Pero no tiene ningún tipo de importancia, ya que el juego carece de guión.

"Los recorridos que harán los enemigos ya están preestablecidos"

"Los recorridos que harán los enemigos ya están preestablecidos"
Jugabilidad:
Los enemigos saldrán de su base e iniciarán su andadura hacia la nuestra, para ello caminarán por encima de unos caminos prefijados con su paso inexorable. Estos caminos no son fijos ya que pueden moverse por motu proprio o por elementos externos.
Los enemigos saldrán de su base e iniciarán su andadura hacia la nuestra, para ello caminarán por encima de unos caminos prefijados con su paso inexorable. Estos caminos no son fijos ya que pueden moverse por motu proprio o por elementos externos.
Existen varios tipos de enemigos, cada uno con sus características de vida y rapidez. Además existen enemigos que son incompatibles entre sí con lo que si usamos con habilidad las torres podemos llegar a hacer que colisionen entre sí y se eliminen sin que tengamos que preocuparnos por más.
Empezamos la partida con un dinero limitado para construir torres de esa forma evitamos una matanza de enemigos solo empezar, para conseguir más dinero tendremos que ir eliminando enemigos e ir recogiéndolo con el cursor que se muestra en pantalla.
El problema que tiene Scribble Defense es la nula dificultad e inexistente estrategia que se tiene que aplicar para pasárselo. Después de haber jugado a los primeros con un sentimiento de ser poco entretenido, me dirigí a completar el último nivel, me lo acabé a la primera. La estrategia fue llenar el inicio del nivel con torres Nova, y a partir de ahí, dejar pasar el tiempo, los enemigos iban cayendo uno tras otros, dejando dinero para construir más torres del tipo Nova. Pasarse el último nivel fue una cuestión de tiempo, no de habilidad.
Si algo se le debería pedir a un juego de estrategia (un “tower defense” es de ese género) sería poder el poder pensar o discernir una táctica concreta según unas condiciones, pero cuando la mejor táctica se basa en poner el máximo de efectivos posibles y esperar…

"A simple vista lo último que parece es un juego del género Tower Defense"
Gráficos:

"A simple vista lo último que parece es un juego del género Tower Defense"
Gráficos:
Cuando no se disponen de grandes medios ni presupuestos, es cuando la originalidad debe florecer para poder ofrecer un producto interesante visualmente. Scribble Defense no es un portento gráfico, tiene unos gráficos 2D sencillos y minimalistas. La originalidad viene por el hecho de que todo en la pantalla está hecho a base de garabatos (Scribble es garabato en Inglés) de colores con fondo negro. Son unos gráficos muy, muy sencillos pero Originales y muy efectivos. En ese aspecto solo hay que felicitar a los desarrolladores y su diseño de arte.
Los caminos son trazos dibujados, los enemigos son garabatos, nuestras torres son esbozos de algo ¡Chapeau! Me quito el sombrero. Ese estilo gráfico le da un toque “underground” e “indie” que demuestra como una idea sencilla puede muy eficiente y atractiva.
Sonido:
El juego solo tiene un par de canciones, que no desentonan con el ambiente independiente, sumiéndonos en una experiencia multimedia interesante.
El juego solo tiene un par de canciones, que no desentonan con el ambiente independiente, sumiéndonos en una experiencia multimedia interesante.
Los efectos de sonido son muy escuetos y no son nada espectaculares, cumplen sin cometido sin alardes, aunque les falta contundencia.

"A sencillez no le gana nadie"

"A sencillez no le gana nadie"
[Conclusión]
Es una lástima que un juego que entra tan bien por los ojos, se quede a medio camino cuando nos ponemos a jugar. No presenta ningún reto ni ninguna decisión estratégica y por lo tanto se transformará en un juego con poco interés muy rápidamente.






